Originalmente la
palabra que conocemos como bullying proviene del inglés (de bull = toro) y
agrupa un conjunto muy diverso de conductas: incluye desde la violencia física
hacia un compañero hasta la agresividad verbal, ya sea de forma directa (por
ejemplo, insultar) o indirecta (más sutil, como difundir rumores falsos).
Diversos investigadores en todo el mundo han
dirigido sus estudios a este fenómeno, ya que ha tomado una complejidad
preocupante, además por su crecimiento durante los años de escolaridad.
En la década del 80, tres jóvenes entre 10 y
14 años se suicidaron como consecuencia de situaciones de bullying despertando
la atención de las instituciones de enseñanza sobre el problema. Durante los 90, hubo en Europa un número
considerable de investigaciones y campañas que consiguieron reducir la
incidencia de comportamientos agresivos en las escuelas.
Todo estas investigaciones tuvieron su
inicio con los trabajos del Prof. Dan Olweus de Noruega (1978 a 1993) y con la
campaña nacional anti-bullying en las escuela de Noruega (1993). En el inicio
de 1970, Dan Olweus iniciaba sus investigaciones sobre la problemática de los
agresores y sus víctimas, a pesar de que no existía ningún interés de las
instituciones en el asunto.
Olweus investigó cerca de 80.000
estudiantes, 300 a 400 profesores e 1000 padres entre los varios períodos de
enseñanza. Como los estudios de observación directa tardan generalmente
demasiado, el procedimiento adoptado fue el uso de cuestionarios lo que sirvió
para hacer la verificación de las características y extensión del Bullying, así
como evaluar el impacto de las intervenciones que ya venían siendo adoptadas.
El programa de intervención propuesto por Olweus tenía como característica
principal determinar reglas claras contra el Bullying en las escuelas, alcanzar
una participación activa de parte de los profesores y padres, aumentar la
concientización del problema, avanzando en el sentido de eliminar los mitos
sobre el Bullying y proveer apoyo y protección a las víctimas.


